Diario corsario

El viejito de la tragaperras

– Otra moneda, vamos. Otra. Otra. Otra. Otra.

Todos los días, ya sean pares o impares, el viejito de la tragaperras del Junco alimenta máquina y monstruo al mismo tiempo.
Todos los días, ya sean pares o impares, la fauna y flora habitual del Junco le observamos expectantes.

Hoy, a 21 de agosto del 2017 a las 12:28, se ha producido un silencio inesperado y una lagrima ha caído por la cara del viejito de la tragaperras. Esa lágrima, casi nuestra, se ha seguido de un estruendo metálico. Se han alineado demencialmente todas las ruletas del mecanismo.

Día feliz, hoy.

– No, no. No necesito que me cambies las monedas, que la máquina no acepta billetes.

Todos los días, ya sean pares o impares, el viejito de la tragaperras del Junco alimenta máquina y monstruo al mismo tiempo.
Todos los días, ya sean pares o impares, la fauna y flora habitual del Junco le observamos expectantes.